Las Termitas

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Las termitas o termes, cuyo termino ya utilizaban los romanos, y que significa “gusano roedor”, pertenecen a la orden Isóptera (Iso = Iguales, Ptera = Alas). Son incapaces de vivir de forma aislada por lo que viven agrupados en comunidades (nidos), llamados termiteros, con un orden social, con diferentes clases sociales a las que se denomina castas. Los isópteros e himenópteros (abejas, avispas y hormigas) son, también, considerados insectos sociales. (Más información en www.termitologia.net )

Existen restos fósiles de unos 50 millones de años de termitas, por lo que se le considera un insecto primitivo. En el mundo podemos encontrar alrededor de las 2.000 especies de termitas de las que la mayor parte viven en las regiones tropicales ecuatoriales (solo 150 producen daños en la madera). Hay muchas de las especies de termes que son consideradas como insectos beneficiosos y ecológicamente positivos, ya que son capaces de transformar residuos orgánicos (vegetales, madera, etc.) en humus, y de esta forma ser asimilados más fácilmente por las plantas, así como favorecer el que el aire, el agua, etc., puedan penetras con más facilidad en el subsuelo.

Otras especies, sin embargo, son perjudiciales para el ser humano ya que atacan a los componentes y estructuras de madera en los hábitats humanos produciendo daños a estos, por lo que puede llegar a convertirse en un problema grave, tanto de tipo estructural como económico, de tal forma que el hombre ha necesitado desarrollar unos mecanismos de defensa y control para defenderse de dichos ataques.

termitas

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BIOLOGÍA DE LAS TERMITAS

Al ser insectos, su cuerpo se divide en: Cabeza, tórax y abdomen. Aunque sus colonias aparecen organizadas en castas con representantes presentando un polimorfismo bien diferenciado, podemos observar una característica común a todos sus miembros como es la presencia de dos pequeños apéndices (cercos) en el último segmento del abdomen.

Veamos ahora los diferentes individuos que componen un termitero. Son:
- Obreras.
- Soldados.
- Reproductores: (Sexuados)
* Primarios.
* Suplementarios o Secundarios.

Lógicamente en esta clasificación hemos tenido en cuenta los individuos adultos, pero no debemos olvidar que el ciclo biológico de los termes es el siguiente:

→ obreras
Rey y reina (individuos alados) → huevos → larvas → ninfas → adultos.
→ soldados

Esto quiere decir que en los termiteros encontraremos:

LARVAS. Una vez que la reina ha realizado la puesta de huevos, con la eclosión de estos, aparecen unas larvas formologicamente similares a sus progenitores. Al madurar estos individuos darán lugar a las diferentes castas.

NINFAS. Son las larvas que van a convertirse en reproductores una vez completado su desarrollo y que se diferencian de las que van a transformarse en obreras y soldados, por llevar en el tórax los llamados “esbozos alares” que darán lugar, posteriormente, a las alas que llevan los reproductores; realizan junto con las obreras gran cantidad de trabajo en los termiteros, aunque no son capaces de alimentarse por si mismas y deben ser nutridas por las obreras.

OBRERAS. Son individuos, machos o hembras, estériles al no haberse desarrollado su aparato reproductor y que componen la casta más numerosa (80 % del termitero), siendo las principales responsables de los daños que ocasionan los termes, ya que están provistas de unas mandíbulas muy potentes con las que desgarran, cortan, amasan y raspan los alimentos (más comúnmente madera). Además construyen las galerías en el interior de la madera y los túneles, llamados chimeneas, utilizadas para busca de nuevas fuentes de alimentación y para expansión del termitero. También realizan: la alimentación de las otras castas, nutrir y acicalar a la reina, cuidar a la descendencia y construir el termitero.

Son de color claro (blanquecino), cuerpo blando, ciegas, no tienen alas ni estructuras especializadas y su tamaño es de 4 a 6 mm. Provistas de dos antenas finas y rectilíneas con un recubrimiento de unas sedas sensoriales, gustativas y olfativas que las capacitan para reconocer los alimentos, a los diferentes individuos del termitero y a los posibles enemigos. Sin la feromona con la que la reina las impregna se convertirían en reproductores neoténicos (de reemplazamiento) capaces de crear una nueva colonia.

termitas-subterraneas

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REPRODUCTORES
Podemos encontrar individuos sexuados de dos tipos diferentes:
- Reproductores primarios.
- Reproductores suplementarios.

REPRODUCTORES PRIMARIOS
Caracterizados por tener cuatro alas membranosas (imagos) de igual tamaño y longitud, de donde les proviene el nombre de isópteros; se extienden más allá del abdomen sobrepasando ampliamente la longitud del cuerpo y plegados sobre este, tienen forma plana en estado de reposo. Las alas desaparecen una vez pasadas las etapas de enjambre. Tienen el sistema reproductor completamente desarrollado. Al tener sus tegumentos quitinizados, además de estar más endurecidos, le proporcionan un color más oscuro que los demás individuos del termitero, siendo así fácilmente reconocibles aún cuando hayan perdido sus alas. Su longitud es de 8 a 10 mm.

En primavera y verano cuando las condiciones ambientales son las adecuadas, el termitero produce nuevos individuos alados que abandonan el nido (de forma masiva), formando enjambres, dispersándose y formando así nuevas parejas reproductoras, un rey y una reina (pareja real) que darán lugar a un nuevo termitero, controlando la estructura social de la colonia mediante feromonas que controlan la evolución de las larvas en las diferentes castas.

Es importante señalar el hecho de que solo existe una sola pareja real en un termitero.

REPRODUCTORES SUPLEMENTARIOS
Se les denomina también reproductores de reemplazamiento o neoténicos. Morfológicamente son muy parecidos a las ninfas u obreras, ya que no tienen alas o si

las tienen son muy reducidas, aunque los podemos distinguir con facilidad por una ligera pigmentación en la cabeza y el tórax, además de tener el abdomen más importante, y por su tegumento, que no es tan pigmentado ni tan duro como el de los reproductores primarios.

Aparecen cuando la población de soldados y obreras es muy elevada, pudiendo asumir funciones reproductoras en el caso de muerte (accidental o natural), lejanía (aislamiento) o poca productividad de la reina. Tienen un desarrollo paralelo al de las reinas, por lo que constituyen una fuente importante de huevos para el termitero. Basta con una población de 50 ó más obreras que queden aisladas de la colonia y con suficiente alimento, para que en un corto período de tiempo, puedan evolucionar a reproductores suplementarios y formar un nuevo termitero, sin necesidad de salir al exterior.

SOLDADOS
Su función, como la palabra soldado indica, es la de defender al termitero. Si abriésemos un termitero serían los primeros individuos en aparecer para defender la colonia. Su población es de aproximadamente un 10%, y se mantiene constante. Son de color blanquecino, de unos 8 mm de longitud, sin alas, y con cabezaaltamente pigmentada, provista de grandes y potentes mandíbulas (quijadas). No tienen aparato reproductor desarrollado. Pueden soltar un líquido pegajoso para defenderse. Son las obreras las que los alimentan con una mezcla de líquido rectal y saliva nutritiva que regurgitan entre sus mandíbulas, rica en simbiontes y productos parcialmente digeridos.

Aunque tanto hormigas como termes son insectos de los llamados “sociales”, sin embargo los termes pertenecen al orden Isóptera y las hormigas al orden Hymenóptera, al que también pertenecen las abejas, las avispas, etc., de ahí estas diferencias y aunque popularmente se las denominan “hormigas blancas”, realmente no son hormigas.

termita soldado

termita soldado

CICLO BIOLÓGICO
El termitero produce nuevos individuos alados de ambos sexos que producen un enjambre y abandonan volando la colonia dispersándose a distancias más bien cortas varias decenas de metros, ya que son malos voladores. Suelen producirse los enjambres en primavera y verano cuando las condiciones atmosféricas exteriores e interiores les son favorables (humedad alta, temperatura, luz, presión atmosférica, etc.), por lo que los veremos después de las primeras lluvias o de una tormenta. La luz tiene poder de atracción sobre ellos. Es muy característico encontrarlas en el interior de las casas dirigiéndose a las puertas y ventanas para buscar el exterior.

Según la población del termitero sea mayor o menor, así será el número de alados, que pueden llegar a ser varios centenares con igual proporción de machos y hembras. Una vez realizado su corto vuelo, caen al suelo y pierden sus alas, emparejándose los individuos de distinto sexo gracias a las feromonas sexuales que facilitan los encuentros. Una vez emparejados comienzan la búsqueda del lugar más favorable para la instalación de su camara nupcial (pequeña cavidad) donde realizan la fecundación y posteriormente la puesta de huevos.

Al eclosionar los huevos aparecen las primeras ninfas que son alimentadas por su madre (la reina). Gracias a sus reservas o a la ingestión de huevos que les sirven como alimento, se pondrá en marcha la nueva generación de obreras (por transformación de las ninfas), que serán las encargadas de la construcción del nuevo termitero y de la alimentación de los nuevos individuos y de los reyes. En los primeros momentos del termitero aparecen las obreras y cuando su número ya es elevado aparecen los soldados; solo al cabo de un año del termitero aparecen los reproductores suplementarios.

Las obreras comienzan a alimentar a la reina que al dejar de trabajar puede así dilatar su abdomen (en algunas especies la reina puede alcanzar un tamaño 20.000 veces superior al de las obreras) y aumentar la producción de huevos, permaneciendo inmovilizada junto al macho en la cámara real. Llegan a poner 30.000 huevos por día. Una reina puede poner a lo largo de su vida varios millones de huevos, mientras que los reproductores suplementarios, en algunas especies, pueden aumentar en varios millones más el número de huevos en la etapa secundaria de un termitero.

Mediante las feromonas que segrega la pareja real se forman las diferentes castas del termitero, pudiendo llegar a todos los individuos gracias a la trofalaxia, que además permite el uso eficaz de los nutrientes alimenticios y una comunicación entre los diferentes individuos del termitero, que les permitirá reconocerse unos a otros además de la transferencia de microorganismos simbiontes (protozoos) que les posibilitan digerir la celulosa, etc.

Dependiendo de la casta así será el tiempo necesario para completar su desarrollo, siendo más corto el de las obreras que el de los reproductores primarios que desde la fase de huevo a la fase de adulto llega a ser de 4 a 7 meses.

ALIMENTACIÓN
La primera condición para la existencia de las termitas es la necesidad que tienen de aprovisionarse de agua, ya que para su desarrollo le es necesario un cierto grado de humedad. Por tanto, podremos encontrarlas con frecuencia en países, regiones o comarcas humedas, así como en lugares cercanos a ríos, arroyos, etc., y en zonas donde las capas freáticas son poco profundas.

La cantidad de agua que les es necesaria no es grande; con la condensación que producen los tubos de agua (de la calefacción, de las conducciones de agua caliente en las viviendas, etc.) les basta, así como por ejemplo las infiltraciones de agua de lluvia en las paredes y muros.

Su alimentación está basada en la madera y otros tipos de materiales que contengan celulosa, como cartones, papeles, textiles, etc. Singularmente, las termitas no pueden digerir la celulosa por si solas, por lo que necesitan de unos microorganismos simbiontes en su aparato digestivo que degraden la celulosa, nutriéndose de los productos obtenidos con esa degradación.

Las obreras son las encargadas de la búsqueda de las fuentes de alimento, produciendo a veces daños importantes en otro tipo de materiales que no son celulósicos. Construyen galerías o túneles (con excrementos, tierra, salivas y trozos de madera generalmente) que suelen partir de forma radial del termitero, y por donde circularan para llevar la comida a la colonia, al abrigo de la luz, en un incesante movimiento de ida y vuelta. A veces se han encontrado, además de las obreras y de los soldados, ninfas en los lugares donde se encuentra el alimento.

La trofalaxia consiste en el intercambio de alimento de boca a boca (estomodeal) y de ano a boca (rectal).

El elemento preferido para alimentarse es la madera, aunque como ya dijimos anteriormente también se alimentan de papel, de textiles (ropa), manzanas, patatas, etc. Entre todas las posibilidades que tienen a su alcance para alimentarse eligen la que les sea más fácilmente atacable. Cuando las termitas exploradoras han salido en busca de una fuente de alimento y la han encontrado, durante su vuelta al termitero para advertir a las obreras de su hallazgo utilizan la glándula llamada esternal, situada al final del abdomen segregando, una feromona para marcar el camino, y lo seguirán haciendo hasta que la fuente de alimento se agote. De esta forma las obreras pueden seguir la pista sin perderse. Las últimas en volver ya no dejan feromonas, por lo que al cabo de poco tiempo desaparece la pista. Tienen una señal de alarma que consiste en golpes con la cabeza de las obreras en los túneles de comunicación. Las termitas son necrófagas al comerse los cadáveres y los individuos más gravemente enfermos aportando así proteínas a su dieta pobre en ellas.

HABITAT
Una característica de los termes es que son lucífugos, a excepción de los reproductores primarios cuando se enjambran y dejan el termitero, ya que salen al exterior. Esta característica les da una coloración blanquecina, debida a la falta de coloración en el tegumento, ya que no necesitan protección contra los rayos ultravioleta.

Al ser la mayoría de la colonia ciegos y lucífugos su hábitat suele ser subterráneo, construyendo los termiteros a base de galerías y cámaras, y posteriormente túneles radiales para buscar sus fuentes alimenticias. Los termiteros pueden ser desde muy sencillos como por ejemplo cámara y galerías construidas en la madera (árboles, marcos de puertas, etc.) que les sirve de alimento hasta más complejas, generalmente subterráneas, construidas en suelos arenosos (más frecuentemente) y arcillosos, partiendo de la cámara real galerías y túneles como ya dijimos anteriormente. En Australia y Africa las termitas construyen termiteros aéreos de gran tamaño.

CLASIFICACIÓN
Teniendo en cuenta el hábitat y el tipo de alimentación podemos clasificarlas en:

TERMITAS DE LA MADERA HÚMEDA

Necesitan madera con un alto grado de humedad por lo que las encontraremos en árboles muertos atacados por hongos y en troncos o tocones también con ataques de hongos, es decir que son muy frecuentes en maderas en estado de descomposición o encharcadas. Perforan grandes galerías en la madera que atacan, siendo fácilmente reconocibles porque no limpian las galerías por lo que encontraremos sus excrementos en forma de pellets en ellas.

TERMITAS DE LA MADERA SECA

Se alimentan de maderas que tengan una humedad de al menos el 10% (les bastan con el agua que la madera capta de la humedad del ambiente), en cuyo interior instalan sus colonias, por lo que las encontraremos en marcos de puertas, ventanas, armarios y cuadros, en cajas y en elementos de carpintería, también en árboles, tocones, etc. Construyen grandes galerías en la madera que atacan paralelas a sus vetas y a través de ella. Forman colonias de como máximo poco más de mil individuos.

TERMITAS SUBTERRANEAS.

Al ser las más abundantes, siempre que se habla de termes todo el mundo tiende a referirse a ellas, por lo que la mayoría de los textos que podamos encontrar serán referidos a estos termes.

Los termiteros que construyen suelen ser subterráneos y están fijos. De esta forma pueden conseguir la humedad necesaria, para la vida de la colonia, del suelo y también de los escapes de cañerías de calefacción, agua o de la condensación que estas producen, etc. La presencia de agua y el calor favorecen el desarrollo de microorganismos, como los hongos, que serán fuente de vitaminas y proteínas esenciales para su vida, siendo sus excrementos y desechos otro factor para el desarrollo de estos microorganismos. El exceso de humedad (inundación de galerías) y de hongos puede llegar a provocar que el termitero tenga que ser desalojado y abandonado.

Las colonias que forman las termitas subterráneas suelen ser mucho mayores que las de las otras especies de termitas anteriormente citadas, y están compuestas por varios miles de individuos. Los daños que producen son también mucho mayores. Una colonia puede tener un solo centro reproductor o varios interconectados. Las galerías que realizan en la madera atacada son cavidades paralelas que siguen la dirección de la fibra, respetando su superficie y que afianzan tapizándolas con una mezcla de saliva, partículas de madera y excrementos.

Referencias:

  • Expertos en termitas Blog con detallada y amplia información sobre los tratamientos para eliminar colonias de termitas subterráneas con cebos.